Cuando la última llama se apague, no habrá retorno. Solo aquel
que porte el eco de la luz podrá encender el Trono Ígneo.
— Fragmento de un canto olvidado de Elarion
Kael siempre creyó que su vida transcurriría entre los campos de Valdaria, escuchando historias de antiguos héroes y soñando con lugares que jamás conocería. Hasta que una piedra hallada en el río El Susurro comenzó a brillar entre sus manos.
Aquel encuentro lo arrastra lejos de su hogar y lo lleva por tierras donde la magia todavía sobrevive. Junto a Daren, su amigo de infancia, Serai, portadora de una luz indomable, y Bruno, un guardián tan feroz como leal, Kael seguirá el rastro de los fragmentos de un antiguo poder que muchos creían perdido.
Pero no son los únicos que los buscan.
Desde las sombras, Malroth, señor de los Durmientes, prepara el regreso de su ejército mientras algo antiguo comienza a despertar en el propio Kael. Cada fragmento que encuentra lo acerca al Trono Ígneo, pero también a una verdad que podría cambiar todo cuanto creía saber sobre sí mismo.
En Elarion, hasta las leyendas guardan secretos. Y algunas esperan siglos para volver a ser contadas.
